En estos casos se debe hacer una valoración individualizada de cada paciente y de cada caso concreto. Es una enfermedad benigna¹ y por tanto no es imprescindible el tratamiento si la enfermedad no produce ningún síntoma.

Nota¹: en ADAENA consideramos que no puede denominarse benigna a una enfermedad con la capacidad de infiltración, cronicidad y, en definitiva, empeoramiento de la calidad de vida, como la endometriosis. Consideramos imprescindible cambiar esta calificación ya que, si bien no es directamente mortal como puede ser el cáncer, el calificativo “benigno” no se ajusta a la realidad de las circunstancias de las mujeres que la padecen.